Por María Rosa Heredia
El dia martes 18 de Mayo fue uno de los días más felices de mi vida, ya que por primera vez en mucho tiempo, nuestro querido grupo "Madres Solidarias" pudo hacer realidad por fin el sueño de poseer nuestro terreno propio que, en definitiva, será para la gente más necesitada de nuestra querida Alta Gracia.
Muchas gente se acercó a compartir nuestra alegría, y todos los medios de prensa locales estuvieron presentes, y registraron cada momento de nuestro emotivo acto, y recibieron muy bien a mi querida amiga, la Hermana Theresa Varela. Ellos hablaron de su humildad, honestidad y pureza.
Nuestra idea, nuestro próximo objetivo es ahora es construir un merendero para nuestros niños, y con el tiempo Dios dirá si podremos ir cubriendo en ella otras necesitades.
Le mando mi agradecimiento de todo corazón a la Hermana Theresa, ya que sin ella no hubiera podido lograr todo esto, que es un sueño hecho realidad, en nombre de toda nuestra agrupación, y de los niños especialmente ¡Gracias Hermana, Dios la bendiga siempre!!. Y a todos mis queridos amigos de la Fundación Misión Esperanza, ¡gracias por dejarme compartir con ustedes nuestra alegría!
El discurso de agradecimiento por la donación
Autoridades
presentes, Hermana Theresa Varela,
gente de
mi querida Alta Gracia, amigos y
amigas,
Hace varios años, cuando junto a un grupo de mujeres de Alta Gracia tomamos la
decisión de formar Madres Solidarias apenas si podíamos soñar con un dia como
el de hoy donde comienzan a plasmarse de manera concreta aquellas esperanzas.
En aquel momento, sólo nos guiaba la imperiosa necesidad de tratar de dar
soluciones alli donde la sociedad no daba respuesta a la pobreza y la
marginalidad, poco sabíamos de cómo podriamos hacerlo y hasta donde seríamos
capaces de llegar. Con el tiempo y el trabajo social cotidiano, fuimos
aprendiendo. Como dijo el poeta Antonio Machado fuimos haciendo camino al andar,
escuchando las necesidades, a veces marchando a tientas y con dudas, pero
siempre aportando con nuestro trabajo y nuestra certeza de que un país y un
mundo mejor sólo son posibles si entendemos el significado profundo de la
palabra solidaridad y obramos en consecuencia.
Demasiado ausente está el estado en los problemas puntuales, en las necesidades
concretas de individuos concretos con realidades particulares. Muchas veces las
políticas sociales se planifican desde lujosas oficinas climatizadas, en base a
números, porcentajes y estadísticas. La realidad es mucho más compleja, ya que
no existen cifras sino personas de carne y hueso que sufren la marginación de
una sociedad que prefiere, muchas veces, mirar para otro lado. Fue precisamente
allí, donde las políticas del estado no llegan o son insuficientes para tanta
necesidad real, el lugar al que decidimos llevar con Madres Solidarias, nuestro
compromiso de trabajo y todo el aporte solidario que pudíeramos canalizar,
porque la mayoría de las veces la gente quiere aportar para una sociedad mejor pero
no sabe como. Nosotras nos tranformamos en el canal que sirvió de llegada de
tanto espíritu solidario a los que más lo necesitan. Por eso hoy también es un
día para agradecer, a todos aquellos que nos permitieron y permiten ser ese vínculo
de esa solidaridad colectiva. También a aquellos que trabajaron junto a
nosotras y que hoy ya no están. Queremos agradecer a TODOS.
Sabemos
que lo hecho hasta ahora no es suficiente, sabemos que falta mucho más por
hacer, que la posibilidad de acercar alguna solución coyuntural o de emergencia
resulta en estos momentos indispensable, pero que nuestra tarea de fondo es
trabajar por una sociedad más justa que no genere excluídos y que sea capáz de
proteger a sus individuos más vulnerables: niños, ancianos, enfermos.
Hoy
tenemos la inmensa alegría de presentar a la sociedad toda de Alta Gracia este
terreno tan generosamente donado por una empresa de la ciudad de Córdoba. Aquí se construirá en breve el merendero, que esperamos que con el tiempo y el
trabajo solidario crezca hasta cubrir otras necesidades de los ciudadanos de
esta parte de Alta Gracia.
Hoy se
abre una nueva etapa en la vida de Madres Solidarias. Nuestra responsabilidad
es cada vez mayor y nuestro compromiso deberá ser capáz de dar respuesta día a
día a quienes hoy lo necesitan. Esperamos estar a la altura de las
circunstancias. Nuestra vocación de solidaridad sigue intacta.
En nombre de
madres Solidarias a todos los que hicieron posible este sueño sólo puedo
decirles, muchas ; muchísimas gracias.
| Más fotos del acto de la entrega del terreno al grupo "Madres Solidarias", en el Blog: |
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