El Camión Sanitario, tal
como reza su leyenda, es un “Móvil al servicio de todos los argentinos
especialmente para zonas de difícil acceso y en casos de catástrofes para
países limítrofes”.
Brinda atención médica a los pobladores
de zonas carenciadas del noroeste
cordobés. Viaja alternadamente a Santo Domingo y a El Quicho, Departamento
Cruz del Eje, y por primera vez en julio de 2008, realizó un viaje al Impenetrable, provincia del Chaco, para
asistir a la población, en su mayoría aborigen.
Se trata de una unidad móvil equipada y
acondicionada con 4 consultorios: uno Ginecológico, uno de Clínica Médica, uno Pediátrico y uno Odontológico además de un Laboratorio de Análisis Clínicos y una
pequeña Farmacia y un área de Recepción.
El alma del Camión Sanitario son los “Médicos de la Esperanza”, un equipo integrado por
profesionales voluntarios de diferentes especialidades, que viajan al interior
de la provincia para atender la salud de los pobladores del lugar.
Bajo el lema “la salud es un derecho” la misión de este hospital móvil y de los
profesionales es la atención
médica, la detección de casos especiales, control y la puesta en marcha de
una red de estrategias para realizar el seguimiento de los pacientes, provisión
de botiquines y la promoción humana y de la salud mediante la prevención, contención y educación para
la salud. En cada viaje un grupo de misioneros lleva ayuda espiritual a
la población.
COMO NACE
El proyecto del Camión Sanitario
comenzó a ser realidad en Italia, allá por 2002, cuando la Hermana Theresa se reunió con un grupo de
amigos en Roma, quienes le preguntaron cual era su máximo sueño.”Un consultorio médico móvil” fue la
respuesta inmediata de la religiosa que venía concibiendo desde hacia tiempo la
manera de llegar con la atención de la salud, allí donde nadie llegaba.
A partir de ese momento aquel grupo de amigos,
integrantes de la familia salesiana “Borgo Ragazzi Don Bosco”,
comenzó a trabajar. Lograron reunir la suma de 9 mil euros. Pero este no fue el
único logro. El sueño del Camión Sanitario y esta primera experiencia de solidaridad dio lugar al nacimiento de la asociación “Cerchi d´Onda”, en
Italia, permanente colaboradora de la Fundación desde entonces.
Ya en nuestro país, la Hermana Theresa, se puso en contacto con Ford Argentina y compró el camión. Luego, el señor Oscar Crescenti, amigo de Marcos Juarez donó el chasis. Y con el aporte de las empresas Imep, Vivviani, Vallé y Denimed se logró equipar el
Camión Sanitario. Asimismo, voluntarios de Marcos Juárez aportaron el grupo
electrógeno para el que, Crescenti construyó y donó el trailer para su traslado.
Una vez listo el hospital móvil se
inició la convocatoria de médicos voluntarios para trabajar en él, obteniendo
una rápida y emotiva respuesta tanto por parte de reconocidos y comprometidos
profesionales cordobeses, como de jóvenes médicos, dando nacimiento así a “Los médicos de la
Esperanza”, quienes constituyen el alma del móvil
El Camión Sanitario quedó oficialmente inaugurado el 2 de septiembre
de 2007 con la primera salida al monte cruzdelejeño.
JORNADAS SANITARIAS
Las misiones se concentran en dos
zonas: “Santo Domingo” y “El Quicho”, parajes muy pobres del
departamento Cruz del Eje, en el NO de la
Provincia de Córdoba, a los que se viajaba inicialmente los primeros
sábados de cada mes en forma alternada. Actualmente estas jornadas se realizan
cada 15 días, por lo que cada una de estas localidades recibe los médicos y el
móvil una vez al mes.
En cada una de las misiones participan
los tres vehículos de la Fundación Misión Esperanza: el Camión
Sanitario, el camión Ford 4000 y la camioneta Land Rover.
El Camión Sanitario sale de madrugada,
ya que debido a su peso y gran porte tiene mayor demora en llegar a destino.
Más tarde parten el Ford 4000, y la Land Rover que remolca el grupo
electrógeno. Los médicos viajan desde Córdoba en autos particulares en horarios
previstos para iniciar la jornada de atención.
Inicialmente los vehículos disponibles
se utilizaban para buscar a los pobladores que requerían atención médica en sus
viviendas, pero con la intención de lograr la organización de los lugareños
para concurrir a la consulta médica, actualmente se los espera en el lugar en
que se instala el hospital móvil, haciendo que poco a poco se alcance dicho
objetivo.
Una vez instalado el camión y listo
para su funcionamiento un grupo de voluntarias recibe a los pacientes, les
confecciona o busca sus respectivas historias clínicas y otorga los turnos y
colabora con cada médico en el orden de atención de los diferentes
especialistas.
Paralelamente al trabajo de los
médicos, los jóvenes voluntarios entretienen a los más pequeños, mediante
juegos, un castillo inflable y hasta representaciones teatrales que refuerzan las tareas de educación para la salud, en tanto quienes tienen a su cargo la tarea misionera,
realizan alguna actividad espiritual conjunta. Otro grupo de voluntarios
prepara el almuerzo que es a la canasta o fruto de donaciones de diferentes
empresas o benefactores y es compartido por médicos, voluntarios y lugareños,
para continuar luego con la atención médica hasta el final de la jornada.